Uno de los alimentos que forma parte de la dieta cotidiana de los españoles y personas del resto del mundo, son las conservas. De no ser por la invención de las latas, almacenar estos alimentos de forma práctica, y sin temor a que se descompongan rápidamente no sería posible, por eso hoy dedicamos un espacio para hablar del origen de las latas y tarros para conserva.

Si quieres saber desde cuándo las latas de conservas o la comida enlatada, comenzó a tomar protagonismo en las alacenas de nuestros hogares, continúa leyendo.

¿Cuál es el origen de las latas y tarros de conserva?

Conservar los alimentos se convirtió en una preocupación constante cuando se comenzó a producir comida en grandes cantidades. Durante mucho tiempo, lograr que los alimentos se pudiesen conservar por largos periodos, sin tener que usar un frigorífico, se convirtió en una necesidad, en busca de una respuesta a esta problemática, comenzaron a inventarse los tarros.

Las primeras latas y tarros para conservas datan del siglo XIX, Nicolás Appert, será el inventor del método que permitirá conservar los alimentos durante mucho tiempo. La motivación de este inventor fue una recompensa ofrecida por Napoleón Bonaparte que ofreció premiar a quien lograra alargar la duración de los alimentos, para poder alimentar a las tropas.

Los estudios de Appert se inspiraron en el envasado y conservación del vino, para alcanzar la conservación de los alimentos, este ideó cocerlos y colocarlos en un envase que luego sería cerrado herméticamente. Fue así como a principios del siglo XIX creó el primero tarro para conservar alimentos, era de vidrio y se sellaba con un corcho y cera.

Respecto al origen de las latas, será Peter Durand el creador de las primeras, en 1810, este describió las latas como un cilindro que se fabricaba en hierro y se cerraba por los dos extremos, las piezas de estas se unían a través de soldaduras.

Datos de interés sobre el origen de las latas y tarros para conservas

  • Las primeras pruebas para conservar alimentos en latas que realizó Appert, fueron con carnes, salsas y verduras.
  • Appert fue el fundador de la primera fábrica de conservas en todo el mundo.
  • Pasteur, a mediados de 1864, explicó científicamente y perfeccionó el descubrimiento que Appert realizó. Con esto obtuvo el proceso que hasta hoy se conoce como pasteurización.
  • Appert recibió una recompensa de 12 mil francos de parte de Napoleón, por permitir que su invento fuese publicado en un libro.

El origen de las latas y tarros para conservas es simplemente fascinante, y actualmente, después de 2 siglos, siguen siendo imprescindibles para la conservación de alimentos.